Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, se declaró culpable ante una corte federal en Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico, conspiración criminal y uso de la violencia para consolidar el control del Cártel de Sinaloa. La audiencia, celebrada bajo estrictas medidas de seguridad en un tribunal de Chicago, marca la primera vez que uno de los hijos del exlíder del cártel acepta su responsabilidad penal en territorio estadounidense.
Durante la audiencia, Guzmán López admitió haber participado directamente en una empresa criminal activa, así como en tres homicidios registrados en México y Arizona. Los cargos provienen de dos acusaciones federales distintas, una en Chicago y otra en Nueva York, que vinculan su participación con la expansión del tráfico de fentanilo y otras sustancias ilegales hacia Estados Unidos.
El hijo del Chapo también accedió a cooperar con fiscales federales como parte de su acuerdo con el gobierno, aunque no se han revelado detalles sobre la información que podría aportar. La jueza del caso no fijó aún una fecha para su sentencia. Pese a que enfrenta cargos que conllevan penas de cadena perpetua, su defensa considera poco probable que reciba ese castigo.
La declaración de culpabilidad ocurre en un momento complejo para el Cártel de Sinaloa, presionado tanto por las autoridades mexicanas como por grupos rivales. Recientemente, los «Chapitos» —nombre con el que se conoce a los hijos de Guzmán Loera— habrían establecido un pacto con el Cártel Jalisco Nueva Generación, intercambiando territorios por protección, según informes de inteligencia.
Mientras tanto, su hermano Joaquín Guzmán López también está bajo custodia en Chicago y busca llegar a un acuerdo similar con la fiscalía. En contraste, Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar permanecen prófugos en México. Todos ellos han sido señalados por autoridades estadounidenses como piezas clave en la operación internacional de tráfico de fentanilo, considerada una de las mayores amenazas para la salud pública en EE.UU.
