La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) celebró este martes 19 de agosto su última sesión extraordinaria, convocada por la ministra presidenta Norma Lucía Piña Hernández, antes de concluir funciones el próximo 31 de agosto. En este marco, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó el momento como “el fin de una era en el Poder Judicial de nepotismo”.
Sheinbaum aseguró que a partir del 1 de septiembre iniciará “una nueva era en el Poder Judicial” y sostuvo que el modelo previo favorecía a unos cuantos. “Supuestamente era a través de una carrera judicial, pero si más de la mitad eran amigos, hermanos, primos, pues evidentemente no funcionaba”, declaró al referirse a lo que consideró prácticas de amiguismo y falta de legitimidad en la integración de los tribunales.
Durante la sesión, los ministros discutieron asuntos electorales pendientes que, por ley, debían resolverse antes del 28 de agosto. Entre ellos, se analizó un proyecto de la ministra Loretta Ortiz Ahlf sobre dos acciones de inconstitucionalidad en contra de la reforma judicial de Yucatán, promulgada en marzo pasado e impugnada por la propia presidenta y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El próximo 26 de agosto, la ministra presidenta Norma Piña presentará su último informe de gestión en sesión solemne, en la que también se dará lectura a los informes de la Primera Sala, a cargo de Loretta Ortiz, y de la Segunda Sala, encabezada por Javier Laynez Potisek. Con la entrada en vigor de la reforma judicial del 15 de septiembre de 2024, ambas salas desaparecerán a partir del 1 de septiembre.
En su mensaje de cierre, Piña Hernández destacó que la SCJN ha sido durante tres décadas “piedra angular de la justicia constitucional” y subrayó que será la historia la que juzgue el legado de los ministros a través de sus sentencias. Su intervención fue aplaudida por la mayoría de los presentes, con excepción de la ministra Lenia Batres.
La reforma judicial estableció que, tras la elección celebrada el 1 de junio de 2025, el Instituto Nacional Electoral (INE) debe contar los votos, declarar la validez, entregar constancias y remitir los resultados al Tribunal Electoral o a la SCJN, según corresponda. Cualquier impugnación deberá resolverse a más tardar el 28 de agosto, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo segundo transitorio de la reforma.
Con este cierre de actividades, concluye un periodo de 30 años en que la Suprema Corte funcionó bajo su actual modelo, dando paso a un nuevo esquema en el que jueces, magistrados y ministros serán electos por voto popular.
