Las intensas lluvias de los últimos días provocaron nuevos derrumbes en la región de las Quebradas, afectando los caminos de comunicación entre Tamazula, Canelas y Otáez. El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SECOPE), desplegó brigadas y maquinaria pesada para liberar los tramos bloqueados y garantizar que las comunidades no queden incomunicadas.
De acuerdo con la titular de la SECOPE, Ana Rosa Hernández Rentería, la ruta Tamazula–Canelas–Otáez ha sido la más impactada por los deslaves de rocas y lodo. “Estamos en campo con toda la maquinaria disponible, atendiendo cada reporte y trabajando en coordinación con los alcaldes para restablecer la circulación. El objetivo es que la gente pueda desplazarse con seguridad y no se interrumpa el abasto hacia las comunidades”, explicó.
La funcionaria detalló que la zona presenta un problema estructural debido al material geológico conocido como tucuruguay, que es altamente inestable y se desliza con facilidad durante las precipitaciones. “Los derrumbes en esta región son recurrentes y seguirán presentándose mientras no se logre la estabilización de los taludes. Por eso es indispensable mantener presencia permanente y coordinación estrecha con los municipios”, añadió.
Además de las acciones inmediatas para retirar escombros, SECOPE informó que se está levantando un diagnóstico integral de todas las rutas afectadas. Se elaborará un “atlas carretero” que identifique los puntos más críticos y permita planificar obras de conservación y prevención a mediano y largo plazo. Este registro incluirá tanto las rutas principales como los caminos secundarios que conectan a comunidades pequeñas en la zona serrana.
La dependencia pidió a los alcaldes mantener comunicación directa y constante con el Gobierno del Estado para reportar oportunamente cualquier bloqueo. “Estamos brindando asesoría, apoyo técnico y coordinación interinstitucional. La prioridad es garantizar el acceso a servicios de salud, educación y traslado de mercancías básicas para las familias que viven en esta región”, señaló Hernández Rentería.
El Gobierno estatal confirmó que el monitoreo continuará de manera permanente, ya que el pronóstico meteorológico anticipa más lluvias para los próximos días. Mientras tanto, brigadas de trabajadores y operadores de maquinaria siguen en la zona retirando material rocoso, abriendo paso provisional y evaluando posibles riesgos de nuevos deslaves.
