Servir con amor a la infancia duranguense es la motivación de Jaqueline Arcelia Cortez, cocinera del Comedor Comunitario en la colonia Benjamín Méndez. A través del programa Nutriendo Almas, del DIF municipal, forma parte de un grupo de mujeres que trabajan diariamente para mejorar la calidad de vida de la gran familia, brindando alimentos saludables en zonas de atención prioritaria.
‘Me llena de alegría ver a las niñas y niños que llegan a comer aquí. Damos servicio a quienes más lo necesitan, fortalecemos la comunidad y apoyamos a las familias con estas acciones’, expresó Arcelia Cortez. Junto con sus compañeras, pone todo su esfuerzo y cariño en la preparación de las más de 120 mil raciones que al año se entregan en los 11 Comedores Comunitarios del Gobierno municipal.
También destacó que su labor va más allá de la cocina. Trabajar en equipo con más mujeres y con el personal del DIF municipal hace posible que los comedores ofrezcan no solo alimento, sino también atención psicológica y nutricional.
‘Hacemos una labor integral. Preparamos una comida completa, pero la receta principal es poner amor en lo que hacemos para todas y todos’, concluyó Jaqueline Cortez, una de las miles de mujeres del Gobierno municipal que, con su trabajo y dedicación, dignifican la calidad de vida de la gran familia duranguense.
