Ante el grave impacto de la sequía y la desertificación en México, y particularmente en Durango, la diputada Mayra Rodríguez Ramírez, del grupo parlamentario del PAN, urgió a tomar medidas firmes que combinen políticas públicas eficaces, inversión en infraestructura hídrica, educación ambiental y asistencia técnica a los productores.
En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la legisladora advirtió que estos problemas ambientales ya amenazan directamente la vida rural y el desarrollo económico.
‘Cada 17 de junio nos recuerda que la degradación de la tierra y la falta de agua no son solo problemas ecológicos, sino sociales, económicos y humanos’, expresó.
En este sentido, informó que su bancada ha impulsado una reforma a la Constitución del Estado, para elevar a rango constitucional el concepto de cosecha y conservación del agua de lluvia.
‘Esta medida obligaría a los Gobiernos estatal y municipales a desarrollar políticas públicas enfocadas en el aprovechamiento del agua pluvial, priorizando a las comunidades marginadas, sin infraestructura hidráulica, y a los centros escolares’, señaló.
Datos del Monitor de Sequía de México revelan que 584 municipios del país ya sufren los efectos de la sequía, y Durango es uno de los más afectados, con 34 municipios en condiciones extremas. El 84.7 por ciento del territorio estatal enfrenta algún grado de sequía, lo que ha deteriorado la producción agrícola, ganadera y las condiciones de vida en el campo.
Rodríguez Ramírez destacó la urgencia de actuar con una visión de largo plazo: ‘se necesita una estrategia integral que combine políticas públicas eficaces, inversión en infraestructura hídrica, educación ambiental y asistencia técnica a los productores’.
Asimismo, la diputada subrayó que la lucha contra la desertificación debe ser una causa común, sin distinción partidista. ‘Pensamos en las niñas y niños que ya no ven llover, en los productores que ven secarse sus tierras. No escatimaremos esfuerzos; presentaremos reformas, propondremos Leyes y vigilaremos que las políticas se traduzcan en acciones reales’.
‘La tierra y el agua son de todos, y a todos nos toca cuidarlos. La tierra que protegemos hoy, es el futuro que heredarán nuestras hijas e hijos’, finalizó.
