Al corte del 30 de mayo, México registró la muerte de 53 bebés por tos ferina. Esta cifra aumentó debido a que durante la última semana ocurrieron dos decesos más, que se sumaron a los 51 anteriormente notificados.
Es importante señalar que todas las defunciones -que estuvieron distribuidas en 17 entidades del país -se reportaron en menores de un año de edad, que no estaban vacunados.
Del total, el 90.5 por ciento eran bebés de seis meses. En cuanto al género, el 62 por ciento eran mujeres.
De acuerdo al informe de la situación de enfermedades prevenibles por vacunación, publicado por la secretaría de Salud, al cierre preliminar de 2024, los decesos por tos ferina sumaron 32. En contraste, en los primeros cinco meses de 2025, ya hay un acumulado de 53.
Durante la semana epidemiológica número 21, con el 42.9 por ciento la entidad con mayor letalidad fue Puebla. Le siguieron Tamaulipas con 20 por ciento; Jalisco con 14.3 por ciento y San Luis Potosí con 14.3 por ciento y Chiapas con 13.2 por ciento.
¿QUÉ VACUNA SE APLICA CONTRA LA TOS FERINA?
Es importante señalar que la mayoría de los niños contagiados no tenían antecedente vacunal, por lo que, en diversas ocasiones, la Secretaría de Salud ha reiterado el llamado a completar los esquemas de vacunación.
En el caso de la tos ferina, de manera gratuita en todo el país, la inmunización está incluida en la vacuna hexavalente, que se aplica a los dos, cuatro y seis meses de edad, con un refuerzo a los 18 meses.
También se pone una dosis de refuerzo contra difteria, tosferina y tétanos (DPT) a niñas y niños de entre cuatro y siete años. Y a mujeres embarazadas a partir de la semana 20 de gestación.
La dependencia federal explicó que la tos ferina es una enfermedad respiratoria aguda causada por Bordetella pertussis, una bacteria altamente contagiosa y sin estacionalidad, que afecta principalmente a menores de un año no inmunizados y se transmite por contacto con secreciones respiratorias.
