Apenas dos días después de la reapertura oficial para la exportación de ganado mexicano a Estados Unidos, el Departamento de Agricultura estadounidense ordenó el cierre inmediato de sus puertos fronterizos para la entrada de reses, bisontes y caballos provenientes de México, debido a un nuevo brote de gusano barrenador detectado en Veracruz.
El caso fue confirmado en Ixhuatlán de Madero, una localidad situada a unos 600 kilómetros al sur de la frontera con Estados Unidos y a más de 250 kilómetros de la red de dispersión de la mosca estéril, principal método de contención de esta plaga. La funcionaria estadounidense Brooke Rollins, secretaria de Agricultura, señaló que la medida obedece al compromiso de “vigilancia agresiva” para prevenir el avance de este parásito, que representa un riesgo para el hato ganadero de la región fronteriza.
Este parásito, generado por la mosca Cochliomya hominivorax, ya había provocado la suspensión de exportaciones durante siete semanas entre mayo y junio. La reactivación gradual iniciada el 7 de julio desde Agua Prieta, Sonora, se interrumpe nuevamente con esta decisión, que afecta directamente el plan de reapertura escalonada del comercio ganadero entre ambos países.
Las pérdidas económicas derivadas del cierre anterior ascendieron a más de 700 millones de pesos, según estimaciones del Consejo Mexicano de la Carne. En ese contexto, la reapertura anunciada el 30 de junio por ambas naciones había sido celebrada como una señal de avance, tras constatar que no había habido nuevos focos importantes en semanas previas.
El secretario de Agricultura de México, Julio Berdegué Sacristán, detalló que, desde el primer caso registrado a finales de noviembre, se han detectado más de 2,200 animales infectados. De ellos, solo 337 seguían activos hasta la semana pasada. La dependencia sostiene que el brote está contenido y que el hato nacional es seguro, aunque reconoce que la reapertura total dependerá de una reducción sostenida de contagios, particularmente en entidades del sureste del país.
Estados Unidos reiteró que continuará evaluando la situación sanitaria en México y que no se reanudará el comercio hasta que existan condiciones estables en los estados más afectados. El cierre, de momento, vuelve a poner en pausa una cadena de exportación clave para la economía ganadera mexicana.
