A tres días de la fecha límite impuesta por el expresidente Donald Trump para aplicar nuevos aranceles a productos mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que continúan las negociaciones bilaterales y confió en lograr un acuerdo que evite afectaciones comerciales entre ambos países.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que el tema fue abordado tanto en reuniones recientes con el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, como con legisladores del país vecino. Afirmó que aún se están evaluando los términos para evitar la entrada en vigor de los gravámenes este viernes 1 de agosto.
“Todavía estamos en pláticas, esperamos un buen resultado de ellas. Vamos a esperar esta semana al resultado de las negociaciones”, declaró la mandataria federal.
De concretarse, los aranceles representarían un retroceso para el comercio bilateral en sectores estratégicos, en especial para la industria automotriz, agroalimentaria y de manufactura. Sheinbaum reiteró que el Gobierno de México está apostando por el diálogo para evitar mayores tensiones con la administración del republicano, quien se perfila nuevamente como candidato presidencial.
La presidenta añadió que su gobierno ha expresado con claridad los efectos negativos que tendrían estas medidas, en un contexto donde ambos países están obligados a buscar certidumbre en la región. Hasta el momento, no se han revelado los detalles específicos de las posibles concesiones o ajustes en las políticas migratorias o laborales que estarían sobre la mesa de negociación.
Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, Donald Trump ha reiterado su intención de imponer aranceles de hasta 10% a productos mexicanos si no se fortalecen los controles migratorios en la frontera sur. También ha amenazado con aplicar tarifas adicionales a sectores clave como la industria automotriz y agrícola, particularmente en productos como tomates, aguacates y autopartes, bajo el argumento de “proteger la economía estadounidense”. Estas medidas, de concretarse, podrían afectar significativamente las exportaciones mexicanas, que representan más del 80% del comercio bilateral.
